|
NotiColombia Press 7 a 2. Lástima que no se podía 8 a 2. Eso hubiera sido moñona perfecta. "No son meras irregularidades, son violaciones sustanciales a los principios democráticos", dijo la Corte Constitucional. Los candidatos que pretenden ”sucederlo” se colocan en el partidor automático. Pero cómo se llegó a esa decisión? Qué factores influyeron en esa decisión? Miremos los escenarios.
Escenario 1: Escenario imperial. La oligarquía y la narco-para-oligarquía colombiana no pueden actuar contra el querer del imperio. El tío BO lo había dicho hace ya algunos meses. ”Ocho años son suficiente”. El entonces mindefensa Juan Manuel Santos lo había dicho en una visita en Washington: ”No habrá tercer período”. Entonces queda claro que ”por muy ”bueno” que sea el capataz, el patrón lo patea cuando quiere ser el dueño de la hacienda”. Esa es la triste realidad. Esa es la dependencia histórica de la oligarquía colombiana -narcoparamilitarizada- con el imperio del Norte desde hace 200 años, dependencia que nos impide seguir un curso independiente en nuestra vida nacional. Escenario 2: Mafia de la Casa de Nari. Desde hace más de 8 años se ha denunciado el accionar de la mafia. Desde el propio estado se desarrolló la narco-paramilitarización de las instituciones y de toda la sociedad. La oligarquía tradicional fue desplazada u obligada a asimilarse a la narco-para-oligarquía. No pocos sectores cedieron. Ello dió por resultado la llegada de Uribhitler a la Casa de Nariño y su conversión en Casa de Nari. Desde allí continuó su institucionalización del narco-paramilitarismo. El que se opusiera era señalado y en no pocos casos asesinado. Jorge Noguera y el DAS jugaban allí su papel. Al mismo tiempo se desarrollaba la privatización de lo poco estatal que quedaba. Vende Uribhitler el 10% de Ecopetrol y su señora esposa resulta entre los compradores de estas acciones. Sus hijos participan en escandalosos negocios de la zona franca del municipio de Mosquera (cercano a Bogotá), que les significaron embolsillarse más de 30 mil millones de pesos. Continuaba así la línea de que el estado es la vía más segura para enriquecerse. Escenario 3: Escenario oligárquico. El ”referendo” en realidad es la secuencia de las violaciones de la Constitución del 91 adelantadas por el régimen narco-paramilitar de Uribhitler. Violaciones en el 2002 con su primera elección. Cohecho en el 2006. Irregularidades de fondo en lo que se llama ya la referendo-política. No es una violación sino una cadena de violaciones que demuestran que el régimen narco-paramilitar no siente ningún apego a la Constitución, a las leyes burguesas. Por el contrario, lo que siente es un profundo desprecio hacia ésta ya que le impide hacer lo que le dé la gana. Por ello amenazaba a todo el mundo. A periodistas que denunciaban sus tropelías. A políticos de izquierda. Muerte a sindicalistas. En este escenario juega un papel nefasto el Congreso de la República convertido en apéndice del narco-paramilitar presidente. Siempre el Congreso ha sido la ratonera de lo peor de la sociedad colombiana. Ladrones de cuello blanco. Narcotraficantes. Narco-paramilitares. Se han refugiado en su casa de impunidad y desde allí continúan cometiendo sus delitos. Escenario 4: La Rama Judicial. Quizá una de las ramas de los tres poderes que insiste en tratar de salvar lo poco de institucionalidad que queda. No hay poder que no se tropiece a diario con la corrupción, el narco-paramilitarismo, la mafia. Los persistentes desafíos de la CSJ muestra lo poco de dignidad que le resta a un sistema que colapsó por cuenta de sus propios vicios. Escenario 5: La posición popular. Al pueblo poco o nada le significaba el referendo y la resolución de la Corte. Debatiéndose en la miseria, hambre, privaciones de todo tipo, asesinatos, masacres, desapariciones, ejecuciones extrajudiciales o ”falsos positivos”, sólo le alcanzaba el tiempo para sobrevivir. Estamos en ”el último año del narco-paramilitarismo, y primero de lo mismo...” No debemos permitir que las cosas sigan por el curso que la mafia y el paramilitarismo le han señalado. No importa quién llegue a la Casa de Nari...ño. Por eso el pueblo tiene que organizarse. Son más del 75% de colombianos que no creen y no esperan nada del régimen. La única esperanza de redención es la lucha por su vida, por sus reivindicaciones sociales, políticas, económicas. Construir una nueva institucionalidad. Un nuevo país. Construir una Nueva Colombia. En paz con justicia social. |