El Gobierno boliviano aseguró la noche de este viernes que los argumentos del supuesto incumplimiento del acuerdo que permitió la instalación de las mesas de diálogo, esconde la intención de ocultar la masacre de Pando. También busca solapar los actos delictivos como el saqueo de entidades públicas y el sabotaje al gasoducto por donde se exporta gas a Brasil.
El vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, señaló en rueda de prensa que el gobierno de esa nación no persigue a nadie por sus creencias ni convicciones.
"No existe una persecución política, sino una persecución de las personas que han provocado daños a las instituciones públicas, personas que han cometido delitos de lesa humanidad, los cuales serán investigados por la fiscalía", apuntó Linera.
Según manifestó el vicepresidente, los argumentos expuestos la tarde de este viernes por el prefecto de Tarija, Mario Cossío, donde puso en duda la continuidad de las negociaciones por la presunta violación de las garantías constitucionales de los detenidos por los ilícitos que el Ministerio Público investiga, tienen intencionalidad.
"El gobierno no va a intervenir en el trabajo de la fiscalía, pues el organismo tiene un poder independiente", ratificó Linera.
"Es necesario dejar los pretextos falsos. Se encuentra la realidad de querer encubrir delitos al destruir instalaciones y dinamitar oficinas, para poder ayudar al esclarecimiento de los hechos. "La justicia hará su trabajo, y esperaremos el veredicto de la justicia", señaló.
Asimismo, el vicepresidente recordó que en Bolivia rige el estado de derecho y que en ese marco el Poder Ejecutivo no tiene ninguna atribución para ordenar detenciones sobre las personas sospechosas y acusadas de asesinato, daños a la propiedad pública y terrorismo, respectivamente.
En otro sentido, García Linera asegura que han avanzado en la mesa de autonomías, y acotó que los prefectos opositores no pueden darle la espalda al diálogo, pues el gobierno tiene la autoridad de garantizar la constitucionalización de Bolivia.
"Invitamos a que los prefectos retomen el diálogo por el bien de cada región" que no defrauden al país y a la esperanza nacional, dijo Linera, al tiempo que aseguró la voluntad por parte del Gobierno y la propuesta de que "se sienten en la mesa".
El vicepresidente recalcó que "no se hace política para sobresalir", por lo cual instó a los prefectos del Conalde a sentarse este sábado en la mesa de diálogo, ya que los Ministros "están esperando".
Con el deseo de obtener resultados, "queremos sentarnos ya mismo", declaró Linera e indicó que debe abrirse "un nuevo escenario de diálogo junto a los prefectos".